Edición generativa

Dependiendo de para qué quieras la imagen, generar una primera versión puede ser un punto de partida, o a lo mejor quieres trabajar a partir de una imagen ya existente (una foto, un cartel del año pasado, una imagen que casi funciona pero tiene un elemento que sobra...). En este capítulo veremos ese trabajo posterior de edición.

Esta parte ha cambiado bastante en los últimos años y, probablemente sea la que más valor aporta en un contexto profesional.

Transformaciones

Existen diferentes transformaciones que se pueden aplicar a una imagen. Vamos a verlas con un ejemplo:

Imagen de partida
Imagen de partida.

Eliminar objetos

Elimina el coche del fondo.
Eliminar

Transformación clásica. En realidad el modelo no borra nada, sino que vuelve a reconstruir los píxeles imaginando lo que debería haber detrás. Funciona bien sobre fondos regulares, peor sobre patrones complejos o rostros parcialmente tapados.

Añadir objetos

Añade un oso.
Añadir

Aquí conviene ser específico. "Añade un oso" deja al modelo elegir especie, tamaño y posición. "Añade un oso grizzly en la posición donde borraste el coche" deja menos margen.

Sustituir objetos

Sustituye la mesa por una mesa de metal.
Sustituir

Eliminar y añadir en un solo paso. Suele dar mejores resultados que hacerlo en dos, porque el modelo mantiene la iluminación y las sombras coherentes.

Cambiar el fondo

Sitúa la escena en una playa.
Cambiar el fondo

Cambiar la iluminación

Convierte la escena en una fotografía nocturna.
Iluminacion

Permite reutilizar la misma escena en piezas con tonos muy distintos.

Cambiar el estilo

Convierte la imagen en una ilustración.
Ilustración

Transforma el acabado conservando la escena. Muy útil para material formativo o divulgativo, donde una ilustración a veces comunica mejor que una fotografía. Además, evita problemas de derechos de imagen, como veremos en el capítulo 9.

Inpainting y outpainting

Dos operaciones que conviene conocer por su nombre, porque aparecen en casi todas las herramientas más avanzadas de edición generativa.

Es la diferencia entre "cambia la camisa a azul", donde el modelo puede equivocarse si interpreta mal el prompt, y marcar la camisa y pedir el cambio solo ahí. Cuando el resto de la imagen ya está bien, el inpainting es casi siempre la opción más segura.

Inpainting
Inpainting: la máscara delimita exactamente qué puede tocar el modelo.

El caso de uso más frecuente en comunicación institucional: convertir un original cuadrado en un banner horizontal sin recortar el contenido. En lugar de perder los márgenes, se genera lo que habría alrededor.

Outpainting
Outpainting de 1:1 a 16:9. El contenido original se conserva íntegro y el modelo inventa los laterales.

Cuándo dejar de editar

Editar de forma iterativa degrada la imagen. Cada vuelta reinterpreta píxeles ya reinterpretados, y llega un punto en el que aparecen artefactos, la nitidez cae o los detalles finos se vuelven inconsistentes.

Señales de que conviene volver atrás y replantear en lugar de seguir corrigiendo:

  • Los bordes del sujeto empiezan a verse blandos o con halo.
  • Elementos secundarios cambian solos entre iteraciones.
  • El texto o los logotipos se deforman.
  • Llevas cinco correcciones y el problema original sigue ahí.

Ejercicio

Partiendo de una misma imagen, crea:

  1. Una versión con fondo diferente.
  2. Una versión con estilo diferente.
  3. Una versión que mantenga el sujeto pero cambie el contexto.

Más

Cambia únicamente una cosa sin que se modifique nada más. Compara el resultado con el original prestando atención a los detalles del fondo, a las sombras y a los elementos pequeños.